Hola a todos 🙂
El corazón de esta actividad es la interacción entre un tablero lleno de palabras y un dado muy especial. En este dado, los puntos tradicionales han sido sustituidos por caras de colores: verde y rojo. El alumno lanza el dado y avanza por el tablero; si al caer en una casilla le sale el color verde, tiene el reto de nombrar un sinónimo para la palabra escrita; si, por el contrario, el dado muestra el rojo, deberá estrujarse el cerebro para decir un antónimo. Esta mecánica de azar mantiene a los niños en alerta constante y convierte cada turno en una sorpresa pedagógica.
Sabemos que cada grupo es único y que el nivel de vocabulario puede variar enormemente de un curso a otro, o incluso dentro de una misma aula. Por eso, además del juego listo para imprimir, he incluido una plantilla en blanco del tablero.




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